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Guadalajara, sede del día de la región

 

La ciudad de Guadalajara se vestirá de nuevo de gala el 31 de mayo para celebrar el Día de la Región. Diecinueve años después de que la capital acogiera la conmemoración, en 1985, en esta ocasión recibirá al nuevo presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda.
Todos los colectivos sociales participarán directamente de los actos institucionales y lúdicos, que se organizarán en Guadalajara, para celebrar el Día de la Región.
Foto: ANTONIO REAL

Todo está preparado para que el 31 de mayo Guadalajara sea el centro de la celebración del Día de la Región y se vuelva a conmemorar, un año más, la constitución de las Cortes de Castilla-La Mancha y el inicio de la primera legislatura el pasado 31 de mayo de 1983. Atrás quedan las jornadas de trabajo de representantes de Protección Civil, Cruz Roja, Policía Local, Policía Nacional y SESCAM, entre otros organismos, para que todo esté preparado en materia de seguridad y logística -dónde se ubicarán los autobuses de visitantes, los accesos al Parque de la Concordia y San Roque, los puestos de comida, los puntos de seguridad pública, etc.- con un fin, que esa sea una fecha especial.

Se prevé que unos 300 autobuses y más de 20.000 visitantes se acerquen a esta ciudad en ese lunes aunque también se celebrarán actos a lo largo del domingo día 30 y serán muchos los que disfruten de esa jornada. Así, actos institucionales y festivos de todo tipo se darán la mano para recordar nuestra identidad autonómica.

Cabe destacar que esta celebración quedará marcada por ser el primer Día de la Región en el que el acto institucional, que tendrá lugar en el Auditorio Buero Vallejo, cuente con la presencia del nuevo presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda.

Además, el ex presidente del Gobierno regional y actual ministro de Defensa, José Bono, recibirá la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha coincidiendo con el evento. De hecho, se acordó en la primera reunión del Consejo de Gobierno presidida por José María Barreda, materializando el compromiso hecho durante su Debate de Investidura.

 

 

Guadalajara repite


Guadalajara, como muchos recordarán, fue la ciudad que tuvo el honor de acoger la celebración del Día de la Región el segundo año que se celebró, en 1985. Además, fue el lugar elegido para incorporar novedades que se han mantenido en el tiempo. Así, a sugerencia de algunos parlamentarios regionales, se incluyó un acto institucional, con el que se quiso sumar un momento de reflexión sobre la esencia del acontecimiento que se conmemora a la jornada festiva. Dicho acto consistió en un vino de honor que el entonces presidente regional, José Bono, ofreció en Guadalajara a todos los alcaldes de las cinco provincias castellano-manchegas.

1985 fue también el primer año en el que el Ejecutivo regional otorgó la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, que fue concedida al Rey Juan Carlos I. Dos actos más solemnes que se sumaron e integraron a la fiesta, en la que el plato fuerte fueron las actuaciones de los cantantes José Luis Perales y Joaquín Sabina.

El 31 de Mayo, Castilla-La Mancha volverá a celebrar el Día de la Región. Una jornada festiva para conmemorar el nacimiento de nuestra Comunidad Autónoma.
Foto: ANTONIO REAL


Otros Días de la Región

La capital conquense acogió los actos conmemorativos del Día de la Región en 1986. Una de las novedades que se incorporó a esta edición fue la celebración de una exhibición de paracaidistas y helicópteros, que fue concluida con una parada militar. El Ejército se sumó y aportó así su contribución a la fiesta de la sociedad civil.

Por su parte, el Gobierno regional rindió homenaje, con la concesión de las Medallas de Oro, a la Educación y a la Cultura. Así, el entonces ministro de Educación y Cultura, José María Maravall, y el pintor Antonio López, fueron galardonados. El cantante canario Caco Senante puso la marcha, la salsa y el ritmo entre los miles de ciudadanos que se dieron cita en Cuenca.

Albacete fue elegida como escenario del Día de la Región en 1987 y en esta edición se introdujo en el programa de actividades, el día 30 de mayo, una fiesta infantil como prólogo al día grande. La Orquesta Mondragón y José Luis Perales fueron los encargados de poner la nota musical.

En 1988, se cumplían cinco años de la constitución de las Cortes, y en Consuegra (Toledo), Bono se refirió a este día como “un lugar de convivencia para los castellano-manchegos, un tiempo de alegre reflexión sobre nuestra comunidad autónoma, una jornada de exteriorización de la esperanza que los ciudadanos hemos depositado en el autogobierno como fórmula adecuada para resolver mejor la problemática que nos afecta”.

La multitudinaria fiesta estuvo amenizada, en esta ocasión, por la música de Luis Cobos, otro de los artistas nacidos en nuestra tierra, y de la Década Prodigiosa.

El Ejecutivo autónomo otorgó ese año las Medallas de Oro a cuatro ilustres personalidades de las artes y la cultura de la región: Antonio Buero Vallejo, Javier Malagón Barceló, Gregorio Prieto y Pedro Mercedes Sánchez.

En el año 1989, Villarrobledo (Albacete) fue el lugar elegido para conmemorar el Día de la Región. Con la sexta fiesta, se iniciaba una segunda ronda de celebraciones por las diferentes provincias, por riguroso orden alfabético, de la Comunidad.

En el año 1990 le tocó el turno a Ciudad Real, y Tomelloso se vistió de fiesta para recibir a la única artista internacional que ha actuado en el Día de la Región, la cantante norteamericana Latoya Jackson. Junto a ella, destacó también una importante voz femenina del rock español, la gallega Luz Casal.

La anécdota de la celebración de Tomelloso fue muy dulce: un gigantesco brazo de gitano que hizo las delicias de todos los que se desplazaron a este municipio.

Este año, el Gobierno regional volvió a distinguir con la Medalla de Oro a ilustres personalidades: el ex-ciclista Federico Martín Bahamontes y el poeta Miguel Alonso “Ramón de Garciasol”. Así mismo, se premió por vez primera a un colectivo, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul.

Cuenca repitió celebración en 1991, un día pasado por agua que no logró deslucir el concierto que ofreció el solista andaluz Carlos Cano. También este año, el Ejecutivo autónomo concedió a personas y colectivos la Medalla de Oro. Los premios fueron para el político socialista, José María Barreda Fontes, para el Museo de Arte Abstracto de Cuenca y para la Hermandad de Donantes de Sangre de Castilla-La Mancha.

Al margen del Día de la Región, 1991 fue un año especial. La región celebró oficialmente los diez años del Estatuto en diciembre de 1991, por haber sido el 3 de diciembre de 1981, el histórico momento en que la asamblea mixta de parlamentarios y diputados de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha aprobó en Alarcón el proyecto de nuestra norma básica.

En 1992, Sigüenza (Guadalajara) fue el escenario de la última fiesta multitudinaria que se ha celebrado en la región hasta 1998, año en que se volvió a recoger el testigo para conmemorar el Día de la Región.

 

Acto institucional
 

Guadalajara prevé que más de 20.000 visitantes se acerquen a la capital alcarreña y que unos 300 autobuses se desplacen desde todos los rincones de nuestra región.
Foto: ANTONIO REAL

Desde 1993 hasta 1997, el edificio de San Pedro Mártir y el Convento de San Gil (sede de las Cortes) han sido los dos escenarios en los que se ha desarrollado un sencillo y solemne acto institucional. Este cambio se produjo el año en que se celebró el décimo aniversario de la constitución de las Cortes, fecha en la que se quiso dar un giro a esta celebración al considerar que ya se había asumido un sentimiento regional y, de alguna manera, se había alcanzado la madurez.

Las Medallas de Oro de la región de 1993 se otorgaron a Francisco Nieva, Rafael Morales Casas, Gustavo Torner de la Fuente y a la Asamblea de Cruz Roja en Castilla-La Mancha.

De estos años destaca la celebración de 1995, que coincidió con el inicio de la IV legislatura y que contó con un destacado discurso del presidente Bono, quien invitó a los representantes de las diferentes fuerzas políticas e instituciones a unirse y trabajar en defensa de los intereses de la región. “Hoy es un buen día para extender la mano a todos los que tengan voluntad de construir y no de destruir, de sumar y no de restar. Tan sólo hay una limitación y una servidumbre: la defensa de Castilla-La Mancha y de los intereses de esta región”.

Este año se reconoció también a dos castellano-manchegos con la Medalla de Oro, al ex-consejero de Agricultura, Fernando López Carrasco, y al pintor ciudadrealeño Manuel López Villaseñor.

Del Día de la Región de 1997 cabe destacar que por unas horas Toledo se convirtió en un plató cinematográfico al recibir Pedro Almodóvar, que vino acompañado por todo su equipo de actores, la Medalla de Oro de la Comunidad.

De participativo, plural, intenso y atractivo fue calificado el programa de actos diseñado para conmemorar el Día de la Región de 1998, año en que se concedieron dos Medallas de Oro, una para el Príncipe de Asturias, que semanas antes había realizado un viaje por toda la región, y otra para el reconocido pintor Antonio Saura. El escenario elegido para celebrar el acto institucional fue Manzanares (Ciudad Real).

Villarrobledo de nuevo fue la cita de la celebración del Día de la Región de 1999 que, además del acto institucional, incluyó un intenso programa de actividades y espectáculos lúdicos, culturales y deportivos. En esta ocasión, el escritor Antonio Gala, nacido en la localidad ciudadrealeña de Brazatortas, recibió la Medalla de Oro, mientras que las placas al Mérito Regional fueron, entre otros, para el misionero de Toledo, Luis Pérez Hernández, el rector de la Universidad de Zaragoza, Juan José Badiola, o la Federación de Asociaciones de Enfermos Mentales.

Recién estrenado el nuevo milenio, en el año 2000, la capital regional acogió la celebración del Día de la Región cuyo marco fue la Iglesia de San Pedro Mártir. Un acto institucional en el que el presidente castellano-manchego abogó por la supresión de fronteras que provocan las desigualdades sociales y que son peores que las fronteras físicas. Con especial emoción recibieron los familiares del fallecido presidente del Ente Preautonómico, Antonio Fernández-Galiano, la Medalla de Oro de la región que le fue concedida a título póstumo. La Medalla de Oro también fue concedida al arzobispo de Oviedo Gabino Díaz Merchán.

Asimismo se entregaron doce Placas de Reconocimiento al Mérito Regional a José Luis Moreno García, ex delegado de Industria de Albacete; Emilio Ontiveros Baeza, catedrático de Economía de la Empresa en la Universidad Autónoma de Madrid; el Colegio Público “San Francisco” de Los Navalmorales (Toledo); el Colegio Privado Concertado “Santa María de la Expectación” de Cuenca; Francisco Lara López, trabajador forestal de la cooperativa de trabajo asociado “San Antón” de Cuenca.(a título póstumo); Manuel Sanroma, ciclista. (a título póstumo); el Servicio de Oftalmología del Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Además, recibieron Placas el Centro Especial de Empleo APRODISFIGU de Guadalajara; el ASPRONA de Albacete; los Trabajadores del Plan Regional de Acción Social, y la Federación Provincial de Asociaciones de Discapacitados Físicos de Albacete y a Domingo Poblete Moreno, propuesto por el Colegio de Veterinarios.

El Gobierno de Castilla-La Mancha reconoce la labor de personas, entidades y asociaciones que trabajan por el desarrollo de nuestra región. Este año, el ministro de Defensa, José Bono, recibirá la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha.
Foto: ANTONIO REAL

En 2001 el Día de Castilla-La Mancha se celebró bajo el lema “La región que queremos”, una frase con la que el Ejecutivo autónomo quiso simbolizar que además de la fiesta y la celebración, era también, un buen momento para racionalizar lo mucho que se ha podido conseguir y, sobre todo, el futuro que tenía por delante una región que cree en sí misma y en sus posibilidades.

El acto central del Día de la Región tuvo lugar en el Teatro Auditorio Municipal de Puertollano. José Luis Cuerda, uno de los grandes profesionales del cine español, fue quien recibió la Medalla de Oro en reconocimiento a su brillante carrera cinematográfica, en la que figuran películas como “La lengua de las mariposas”, “La marrana” o “La viuda del capitán Estrada”.

Dos de las placas de Reconocimiento al Mérito Regional que se entregaron fue a título póstumo a Miguel González Merchán y Manuel Díaz-Marta Pinilla. González Merchán falleció recientemente en Ciudad Real y su labor de concienciación ciudadana contribuyó decisivamente a la fundación de la Hermandad de Donantes de Sangre de Puertollano en 1984. Por su parte Manuel Díaz-Marta Pinilla, fallecido en 1998, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos su carrera estuvo ligada a las obras hidráulicas, siendo los trasvases para él su “bestia negra” y, más concretamente, el trasvase del Tajo al Segura que fue su fijación, participando activamente en la Plataforma en contra del Trasvase del Tajo al Segura, constituida en 1976.

La fotógrafa Cristina García Rodero; el director del Instituto Leprológico de Trillo, Juan Luis García Ochaita; el primer presidente del Consejo Regulador del Queso Manchego, Jesús Alía; el barquero del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, Julio Escuderos; los trabajadores y trabajadoras de las casas de Acogida de Mujeres maltratadas; la coordinadora de ONG’s de Castilla-La Mancha; el Colegio Público “Santa Teresa” de Toledo; y el Instituto de Enseñanza Secundaria “Leonardo da Vinci” de Albacete, también recibieron placas de Reconocimiento al Mérito Regional.

En 2002 fue Talavera de la Reina la que acogió el Día de la Región. Durante el acto institucional del Día de la Región, Rafael Canogar y Gonzalo Payo recibieron la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, máxima distinción de nuestra Comunidad Autónoma con las que se quiso reconocer la talla y prestigio artístico del pintor toledano y los méritos de éste destacado político castellano-manchego presidente pre autonómico de la región en 1982.

Así mismo, se entregaron las Placas al Mérito Regional al sacerdote Aurelio de León Gómez, a la Fundación Antonio Pérez, al Instituto de Estudios Albacetenses, al médico Miguel Espinosa Gaitán, al Centro Europeo de Empresas de Innovación (CEEI) de Ciudad Real, a la Unidad de Cirugía Mayor Ambulatoria del Complejo Hospital de Toledo, a la Fundación Laboral de la Construcción Comisión Territorial de Castilla-La Mancha (Federación de Empresarios de la Construcción, UGT y CC OO) y a la Sociedad Cooperativa Confecciones Alcarreñas de Guadalajara.

 

 

La primera y la última celebración
 

Los medios de comunicación realizarán un seguimiento informativo durante toda la jornada del 31 de mayo, para que los ciudadanos que no puedan desplazarse a la capital alcarreña conozcan todos los detalles del evento.
Foto: ANTONIO REAL

Alcázar de San Juan fue el lugar donde tuvo lugar la primera cita del Día de la Región. Fue en el año 1984 y muchos disfrutaron en aquel momento con artistas de la talla de Sara Montiel, Víctor Manuel y Ana Belén.

Y el pasado año, 2003, el Día de la Región se celebró en la localidad conquense de Tarancón donde Bono puso de manifiesto que si bien en estos veinte años de autonomía política se ha consolidado la voz de nuestra Comunidad Autónoma y ha sido tarea difícil, ahora queda lo más importante, situarnos entre las primeras regiones de España.

De esta forma, se refirió a la gestión de la educación, la sanidad, el empleo, la vivienda, la atención a discapacitados y mayores, como retos en los que poner “el listón alto para conseguir estar entre los primeros, para tomar impulso y si se cae volverlo a colocar a la misma altura”.

Este año la Medalla de Oro fue para el Comité de Representación de Minusválidos (CERMI), distinguido con el máximo galardón, por su labor en defensa de los derechos de las personas discapacitadas.

 

 

De turismo por Guadalajara


Guadalajara cuenta hoy con una población de más de 70.000 habitantes sin embargo todavía hoy sigue siendo una ciudad atractiva para vivir en tranquilidad y cerca de Madrid. Quienes se acerquen el Día de la Región o cualquier otro día tendrán la oportunidad de disfrutar de sus calles así como de un conjunto de bellos entornos monumentales.

El Palacio del Infantado es visita obligada, según Antonio Herrera Casado, cronista oficial de la provincia, quien ha publicado distintas guías a través de AACHE Ediciones. En la dedicada a la ciudad este autor señala que el histórico edificio fue construido a finales del siglo XV y que destaca la gran fachada, su arco de entrada, decorado con detalles góticos, sumado del gran escudo del constructor, el segundo duque del Infantado don Iñigo López de Mendoza, escudo sostenido y protegido por dos figuras de salvajes. Además, en el interior se encuentra el patio de los Leones, perfecto de proporciones, con arcos mixtilíneos en los que aparecen tallados entre profusa decoración gótica los escudos del constructor y su esposa doña María de Luna, escoltados en la galería baja por leones y en la alta por grifos. Asimismo, en diversas salas bajas de este palacio aparecen sus techos decorados al fresco por Rómulo Cincinato a finales del siglo XVI, en un estilo manierista florentino, con escenas de la historia de los Mendoza y fábulas mitológicas alusivas al discurso de la vida.

Imprescindible también es la visita al palacio de Antonio de Mendoza, en la parte baja de la ciudad. Construido a finales del siglo XV por Lorenzo Vázquez, ofrece una portada de puro estilo italiano con pilastras adornadas de trofeos militares, y en su interior el patio de proporciones perfectas, con capiteles del primer renacimiento alcarreño y grandes zapatas de madera. Escalera de honor con artesonado tallado, todo de comienzos del XVI.

Anejo a este palacio está la capilla de la Piedad, sencillo templo con portada de arrebatado preciosismo plateresco, obra de Alonso de Covarrubias, lo mismo que el enterramiento de la fundadora, Brianda de Mendoza, sobre el presbiterio.

Imprescindible en Guadalajara es la visita al conjunto del Panteón y Fundación de San Diego, mandados construir por la duquesa de Sevillano, diseñados y dirigidos por el arquitecto Velazquez Bosco, en los años finales del siglo XIX. En las afueras de la ciudad, al final del Paseo de San Roque, aislado entre jardines de romántico sabor, se encuentra el enorme edificio del Panteón, a cuyo templo se asciendo por solemne escalera que lleva hasta el recinto de nave única y espacio cruciforme, con altos muros recubiertos de mármoles y mosaicos, que especialmente en la cúpula, donde un bloque de ángeles acompañan a la Virgen en su coronación, dejan suspenso cualquier ánimo. Magnífica es también la cripta donde está el grupo funerario del enterramiento de la fundadora, tallado en mármol y basalto representando un féretro llevado por ángeles, obra de Angel García Díez. Se puede visitar, con permiso especial, el interior de la Fundación, donde destaca el gran patio de «revival» románico. La iglesia aneja, hoy parroquia de Santa María Micaela, es también un edificio complejo y hermoso, con decoración de eclecticismo mudejarizante.

En Guadalajara cabe aún admirar otros muchos edificios monumentales. Entre ellos, la iglesia gótico-mudéjar de Santiago, antiguo convento de Santa Clara, de tres naves, pilares de piedra caliza y muros y arcos de ladrillo, lo mismo que el presbiterio y capillas de la cabecera. El templo arciprestal de Santa María la Mayor es obra mudéjar, de la que destacan sus tres puertas de arcos de herradura, de ascendencia siria, y la torre de origen almohade, hoy rematada en chapitel. En su interior, modificado, destaca el retablo mayor, obra manierista de talla policromada, de Francisco Mir.

Muy cerca está la capilla de Luis de Lucena, en estilo mudéjar, de mediado del siglo XVI. Siguiendo la calle Ramón y Cajal se llega al monasterio de San Francisco, del que debe verse su iglesia, de una sola nave con capillas laterales poco profundas, y bóveda de crucería, gótica, del XV.

Las iglesias más destacadas de la ciudad son San Ginés, en la plaza de Santo Domingo, con gran fachada de piedra caliza y en el interior restos de los enterramientos góticos y platerescos de diversos miembros del linaje Mendoza. Y San Nicolás, antiguo templo del Colegio de Jesuitas.

Además puede verse el viejo puente sobre el Henares, de origen romano y construcción del siglo X. Los restos de la muralla medieval perviven en tres torreones vigilantes de puertas: el de Alvar Fáñez, junto al palacio del Infantado, y los del Alamín y Bejanque, en el costado norte.

 


Marisa Barrios