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[ Aprobada la toma en consideración de la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía ]


Castilla-La Mancha defiende unida sus intereses en el Parlamento nacional

El presidente autonómico, José María Barreda, ha asegurado en el Congreso de los Diputados que si la propuesta de reforma estatutaria que cuenta con la unanimidad de las Cortes regionales “fuera modificada sustancialmente sin que los intereses de Castilla-La Mancha se vean reconocidos, antes de permitir que se apruebe un Estatuto devaluado, pediré a las Cortes regionales que lo retiren. Y seguiremos luchando”.
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Con 315 votos a favor y 3 en contra, el Parlamento español ha aprobado la toma en consideración de la propuesta de reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha. Comienza así la tramitación parlamentaria para reformar la norma institucional básica de la región, nuestra razón de ser como Comunidad Autónoma. Los propósitos de esta reforma son, como argumentó el presidente Barreda durante su intervención en el Congreso de los Diputados, “lograr, siempre dentro de la Constitución, los máximos niveles competenciales y de autogobierno” y “adecuar nuestro Estatuto a la nueva realidad del siglo XXI”.

 

“Nuestra Comunidad Autónoma ha aprovechado la trilogía transformadora que es la democracia en España, la autonomía en Castilla-La Mancha y la integración en Europa”.


Castilla-La Mancha hoy, 28 años después de aprobar su primer Estatuto, es muy diferente y “hemos avanzado por haber hecho un buen uso de la autonomía y ahora estamos en España con más derechos, más recursos y más posibilidades”. Y esto es así, porque en estos años, nuestra Comunidad Autónoma ha aprovechado “la trilogía transformadora que es la democracia en España, la autonomía en Castilla-La Mancha y la integración en Europa”.

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El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, defendió en el Congreso de los Diputados la toma en consideración del proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía.

Foto: Roberto Carmona

 

Castilla-La Mancha, parte de un todo que es España


“Soy español a fuer de ser castellanomanchego” aseguró José María Barreda en su discurso en las Cortes, dejando claro que “tenemos Estatuto porque tenemos una Constitución que abrió el camino a una nueva forma de organización política del Estado, el de las Autonomías”. En este contexto, el presidente regional destacó que nunca excitará desde Castilla-La Mancha “sentimientos contra ninguna otra, ni ofenderé a ninguna nacionalidad, pues a todas respeto”. De igual modo, el presidente Barreda reafi rmó este planteamiento al decir que “somos la parte de un todo, pero yo tengo que defender la parte que me corresponde. Y lo hago con pasión, pero con lealtad a la Constitución. Y trato de hacerlo siempre de forma razonable y razonada”.

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El presidente Barreda conversa con el presidente de la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados, Alfonso Guerra.

Foto: Roberto Carmona

La financiación y el agua fueron las dos cuestiones sobre las que José María Barreda estructuró su discurso en el Congreso de los Diputados. Acerca de la primera, se refi rió a la necesidad de hacer efectivo el mandato constitucional de igualdad entre todos los españoles. Para lograrlo, el presidente señaló que la inversión anual del Estado en infraestructuras debe ser, al menos, equivalente al porcentaje medio que resulte de considerar la población, la participación relativa del Producto Interior Bruto (PIB) y el porcentaje de la extensión territorial de la Comunidad Autónoma en relación al Estado.

 

“No somos insolidarios, simplemente necesitamos el agua”, afirmó José María Barreda basándose en lo que dice la propia Ley del Trasvase que la cuenca cedente tiene prioridad sobre la cuenca receptora.


Asimismo, otra disposición de la reforma estatutaria prevé que el Estado invierta adicionalmente el uno por ciento del PIB regional para acelerar la convergencia con el resto de España y de Europa. También en este capítulo, José María Barreda pidió que “prevalezca el principio de suficiencia para garantizar los recursos que permitan el correcto ejercicio de todas las competencias transferidas.

Foto También los representantes de la sociedad castellano-manchega acudieron unidos a Madrid para defender la reforma de nuestro Estatuto.

Foto: Roberto Carmona

 

“Agua para todos sí, agua para todo no”


Fue en el debate sobre el agua donde más quiso mojarse el presidente Barreda, quien aseveró que “el Tajo desemboca en el Atlántico, no en el Mediterráneo” y sin embargo la mayoría de los días el canal que lleva el agua hacia Levante transporta 20 hm3 por segundo, mientras que el cauce natural del río, a su paso por Aranjuez (Madrid), “ni siquiera lleva los 6 hm3 de caudal mínimo que establece la Ley del Trasvase”.

El presidente de Castilla-La Mancha descalificó el trasvase por ineficaz e inservible a medio y largo plazo y dijo que la obra proyectada durante la dictadura franquista se aprobó “ignorando las protestas de los ciudadanos afectados, desconsiderando los impactos sociales y territoriales y despreciando las consideracionesconsideraciones ambientales”. Al hilo de esta cuestión, Barreda indicó que, según datos del Ministerio, “el agua trasvasada supone el 60 por ciento de las aportaciones naturales de la cabecera del río” y que “a nosotros no nos sobra el agua”, porque “la escasez no es un problema coyuntural, sino estructural”.

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El presidente Barreda y los diputados en las Cortes regionales José Molina y Leandro Esteban fueron los encargados de defender la reforma del texto estatutario en el Congreso.

Foto: Roberto Carmona

“No somos insolidarios, simplemente necesitamos el agua”, afirmó José María Barreda basándose en lo que dice la propia Ley del Trasvase que la cuenca cedente tiene prioridad sobre la cuenca receptora “y queremos ejercer esa prioridad”. Así mostró el presidente su rechazo a la obra faraónica que se lleva el agua de Entrepeñas y Buendía atravesando tierras sedientas, pero fértiles, y sin dejar una sola gota de agua por el camino. En este punto, José María Barreda se preguntó qué otra Comunidad Autónoma, qué región, o qué nacionalidad hubiera soportado en silencio durante tanto tiempo esta situación, más teniendo en cuenta que Castilla-La Mancha no tiene un mar que desalar y carece por tanto de alternativas.

 

Se inicia un proceso que debe concluir con un buen acuerdo para todos y desde luego para Castilla-La Mancha.


En la Comunidad Autónoma vivimos 2.039.000 ciudadanos “que no podemos aceptar que la escasez de agua sea un factor limitante de nuestro crecimiento y desarrollo”, afirmó el presidente Barreda.

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Una gran cantidad de medios de comunicación dio cumplida cuenta del momento histórico que se vivió en el Congreso de los Diputados para el futuro de la región.

Foto: Roberto Carmona

 

Apostar por una nueva cultura del agua


A este respecto, Barreda apostó por la creación de una nueva cultura del agua que permita un desarrollo sostenible e hizo alusión al reciente rechazo de la mayoría del Parlamento Europeo a los trasvases como solución a los problemas de escasez de agua. En consonancia con esta idea, recordó, durante su intervención en el Parlamento, que en la propuesta de reforma del Estatuto se contempla que el volumen de agua trasvasable se reduzca progresivamente hasta su definitiva extinción en 2015, coincidiendo con el plazo para el cumplimiento de los objetivos medioambientales y los referidos al buen estado ecológico de las aguas establecidas por la Directiva Marco europea.

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Una gran cantidad de medios de comunicación dio cumplida cuenta del momento histórico que se vivió en el Congreso de los Diputados para el futuro de la región.

Foto: Roberto Carmona

Y para demostrar que en Castilla-La Mancha no somos insolidarios, el presidente autonómico aseguró que desde que funciona el acueducto Tajo-Segura se han trasvasado casi 10.000 hm3, lo que equivale al agua que cabe en el Estadio Santiago Bernabéu multiplicado por 10.000.

“Estoy de acuerdo en que no se pueden blindar los ríos y por eso no quiero el blindaje, la hipoteca, que pesa sobre el Tajo desde el Segura”. Así, el presidente Barreda logró abrir en Madrid el debate del agua y hablar del acceso al agua de todos los españoles y la necesidad de hacer un uso responsable de un bien que es escaso. Sobre estas bases, el presidente de Castilla-La Mancha se mostró dispuesto a apoyar un Pacto de Estado capaz de afrontar el problema con vocación de encontrar soluciones globales.

Con la toma en consideración de la propuesta de reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, “se abre una gran esperanza para nosotros. Se inicia un proceso que debe concluir con un buen acuerdo para todos y desde luego para Castilla-La Mancha”, según dijo Barreda al finalizar su intervención.

Foto El presidente Barreda y el presidente de las Cortes regionales, Francisco Pardo, con varios miembros del Grupo Parlamentario Popular de las Cortes de Castilla-La Mancha.

Foto: Roberto Carmona

 

El respaldo del PSOE y el PP de Castilla-La Mancha a la reforma


Además del presidente Barreda, el diputado del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes regionales José Molina fue otro de los encargados de defender en Madrid la propuesta de reforma estatutaria de Castilla-La Mancha. Así, comentó que nuestro actual Estatuto “ya no puede responder a los nuevos retos que se dibujan desde el inicio del siglo XXI”, porque nuestra región quiere alcanzar el máximo nivel de autogobierno que permite la Constitución, convencidos en que se traducirá en más progreso y más desarrollo para sus gentes”.

Del mismo modo, Molina aseguró que “esta es una propuesta a favor de Castilla-La Mancha y de España, no va contra nada ni Cintra nadie y pretende defender con rigor y firmeza los intereses de sus ciudadanos y cuenta con el valor que aporta la unanimidad de su Parlamento, a la que hay que sumar el amplísimo respaldo social e institucional expresado durante su tramitación”.

El parlamentario socialista destacó que la toma en consideración del proyecto es una invitación al diálogo, “Castilla-La Mancha lo va a hacer desde la firmeza que nos exige la defensa de nuestros intereses y lo va a hacer con lealtad institucional y desde el más escrupuloso respeto a la Constitución española”.

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José María Barreda junto al presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Francisco Pardo, en un acto previo a la toma en consideración de nuestro proyecto de reforma estatutaria.

Foto: Roberto Carmona

El otro encargado de defender la toma en consideración de la propuesta de reforma de nuestro Estatuto fue el diputado del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes autonómicas Leandro Esteban, quién se mostró “orgulloso y pleno de satisfacción” por la unanimidad alcanzada en el Parlamento regional. Destacó además los dos objetivos fundamentales que, a su juicio, tiene el nuevo Estatuto: avanzar en el desarrollo de nuestra autonomía en el mayor grado posible y hacerlo dentro de los límites constitucionales.

“Castilla-La Mancha necesita un nuevo Estatuto de Autonomía que proporcione a los ciudadanos mayores y mejores oportunidades, que refuerce y actualice el papel de nuestras instituciones regionales”, argumentó Esteban, quien añadió que “el bienestar de los ciudadanos ha sido el acicate de esta reforma y su más importante objetivo”. El parlamentario popular continúo su intervención alegando que “hemos tratado de preparar a nuestra región para afrontar los retos de los próximos años con las mayores garantías de éxito y para ello queremos un nuevo marco jurídico que lo facilite”.


Ana Isabel Jiménez

 

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Representantes de las organizaciones empresariales, sociales y sindicatos de la región quisieron estar presentes para apoyar la reforma de nuestro texto estatutario.

Fotos: Roberto Carmona

 

¿Cuáles son los pasos a seguir en la tramitación del Estatuto de Autonomía?

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La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha, al igual que sucede con el resto de estatutos, nació de la propia Comunidad Autónoma y terminará en las Cortes generales, en Madrid, aprobándose como una Ley Orgánica. No obstante, el texto estatutario se diferencia del resto de leyes porque el Estado no podrá reformarlo aprobando una nueva ley orgánica, sino que estas reformas siempre tienen que proceder de la Comunidad Autónoma. Por tanto, el contenido de un Estatuto no se puede modificar de manera unilateral por el Estado, sino que solo se puede modificar a iniciativa de la propia Comunidad Autónoma.

La tramitación parlamentaria de nuestro Estatuto tiene por tanto dos fases: la que transcurre en la Comunidad Autónoma y la que acontece en el Congreso y el Senado.

El Gobierno regional y las Cortes autonómicas son quienes tienen potestad para comenzar a tramitar la reforma del Estatuto. Nuestro propio texto estatutario establece que la propuesta de reforma debe ser aprobada en las Cortes regionales por mayoría absoluta. No obstante, cuando el nuevo texto sea finalmente aprobado y entre en vigor, ésta mayoría necesaria pasará a ser de dos tercios, y además se requerirá la aprobación por referéndum en Castilla-La Mancha tras su aprobación por las Cortes Generales.

En Castilla-La Mancha la propuesta de reforma estatutaria se ha hecho como iniciativa parlamentaria que cuenta con la unanimidad de las Cortes regionales, algo que el Estatuto no exige, ya que como hemos dicho bastaría una mayoría absoluta para su aprobación. Esta unidad de los grupos parlamentarios otorga más fuerza a nuestro proyecto de reforma estatutaria en su tramitación en Madrid, al contar con el respaldo de todos los grupos políticos y, lo que es más importante, de todos los castellano- manchegos.

El comienzo de la tramitación parlamentaria de nuestro Estatuto en Madrid viene marcado con su paso por una Comisión del Congreso, al igual que sucede con cualquier otro proyecto legislativo (en este caso la tramitación le compete a la Comisión Constitucional).

La Constitución Española permite, en las tramitaciones de Estatutos de Autonomía, que la Comunidad Autónoma envíe una delegación de uno o varios miembros al Congreso de los Diputados para defender la propuesta de reforma del texto estatutario. En nuestro caso, el presidente regional, José María Barreda, y los diputados en las Cortes autonómicas Leandro Esteban y José Molina han sido los defensores de nuestro nuevo Estatuto.

El Pleno del Congreso toma en consideración la reforma estatutaria; después se abre un plazo de enmiendas y estas enmiendas se debaten, primero en Comisión y después en el Pleno de la Cámara, donde el texto debe ser aprobado por mayoría simple. De ahí pasa al Senado, donde sigue los mismos trámites, aunque con distintos plazos, y se requiere también de mayoría simple para ser aprobado.

En su tramitación en el Senado, los senadores pueden introducir enmiendas o vetar el proyecto de reforma estatutaria. El texto que sale del Senado debe volver de nuevo al Congreso, donde se aprueba por mayoría absoluta en una votación final sobre el conjunto del proyecto. En el caso de veto por parte del Senado, el Congreso puede levantarlo por mayoría absoluta o esperados dos meses por mayoría simple y, si son enmiendas, el Congreso las ratifica o no por simple mayoría.

Posteriormente, el Rey de España, S.A.R. Juan Carlos I, es el encargado de la sanción y promulgación de la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha y posteriormente se publica en el Boletín Oficial del Estado y en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.