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[ Paco de Lucía, el Rolling Stone Keith Richards, Mike Olfield o Alejandro Sanz tienen una guitarra de este luthier ]

 

Vicente Carrillo: el guardián del secreto de la guitarra

Cuenta Vicente Carrillo que su ilusión es oír a una de sus guitarras en el Teatro Real interpretando los acordes del Concierto de Aranjuez, “será un antes y un después, tanto para aquel que le toque hacerlo como para mí y todos mis antepasados”. Le quedan pocas aspiraciones más, porque muchas se han cumplido ya, Paco de Lucía grabó su disco “Cositas buenas” con una guitarra de Vicente Carrillo, Mike Olfield, el Rolling Stone Keith Richards, los más flamencos: Alejandro Sanz, Los Carmona, Niño Josele… Este guitarrero, natural de Casasimarro, heredero de una tradición de siete generaciones, ha sido galardonado con el Premio Nacional de Artesanía que otorga el Ministerio de Industria.

“Muchos hablan “del secreto de la guitarra”, no vamos a decir que no tiene ningún secreto pero tampoco tantos como se pudiera imaginar”.

Foto: Carlos Moreno

“De oído bien, de vista también, pero, sobre todo de paciencia para hacer una guitarra porque si no tuviéramos estas tres cosas para hacer una guitarra seguro que otro gallo cantaría”. Quien habla es Vicente Carrillo, guitarrero, como a él le gusta decir, de Casasimarro, un pequeño pueblo de Cuenca que es conocido en los mejores estudios de grabación del mundo puesto que aparece en la etiqueta de un instrumento que no puede faltar: la guitarra española. “He nacido entre guitarras, he pateado entre guitarras y alguna que otra habré roto y seguro que mi padre me dio algún collejón por aquel entonces” para a renglón seguido confesar que no sabe tocar la guitarra, “normalmente ningún guitarrero sabe tocar la guitarra pero si reconocer si se está ante un buen instrumento o no”. Y así le pasó con su amigo y guitarrista Niño Josele cuando grabó su disco “Española”, “me retó a adivinar canción por canción qué guitarra había utilizado para cada tema y acerté: éste con la negra, éste con la blanca, ésta con la de India… y así tema a tema, si las he parido como quieres que no las conozca”.


 ¿Cuál es el primer consejo que le dio su padre cuando se sentó en el taller?
La verdad es que mi padre murió joven, yo tenía siete años, él 44 y apenas pude aprender de él. Más que consejos he asumido lo que he podido ir viendo a través del trabajo diario. A mí lo que me dijo mi madre en su día fue “o te pones a tragar polvo o te vas a estudiar” en ese momento, con dieciséis años la verdad es que aunque tenía oportunidades para estudiar no me atraía demasiado y decidí quedarme aquí, “tragando polvo”.

En ese momento de su vida lo de quedarse en Casasimarro a continuar la tradición familiar ¿lo vio más como una losa por haber nacido en esa estirpe o como un futuro prometedor como al final así se ha fraguado?.
Yo creo que más bien lo primero, tengo que seguir… y también la comodidad, no se tenían ganas de estudiar… Es mucho más importante seguir con la tradición y trayectoria familiar, con una reputación internacional lograda a base de esfuerzo y trabajo bien hecho que en su día mi padre dejó y retomar el trabajo que no pudo continuar. Yo creo que lo estamos consiguiendo.
Aquí somos cinco personas trabajando y ante esta pregunta, siempre digo lo mismo, el futuro tiene nueve años y es mi hijo, queda mucha vida por delante y a lo mejor le tengo que decir lo que me dijo mi madre “o tragas polvo o a estudiar”.

 


Vicente Carrillo señala que para dedicarse al oficio de luthier hace falta tener buen oído , una visión correcta y sobre todo mucha paciencia.

Foto: Carlos Moreno

 

Distintas generaciones

¿Cómo llega hasta Casasimarro el oficio de hacer guitarras que en su familia va ya por la séptima generación?
Uno de mis antepasados, Alfonso Anselmo Alarcón, él era maestro de escuela y a mediados del XVIII, en torno a 1744, tiene que asistir a un juicio a Granada desde Casasimarro, aquello se demoró tanto que al final volvió al pueblo con la sabiduría de hacer guitarras, después viene Juan de Mata Alarcón, maestro de Blas Carrillo Alarcón, conocido con el sobrenombre de “El abuelo Moreno”, quien sería el primer constructor de instrumentos de cuerda de Casasimarro. Blas Carrillo Alarcón inaugura otra saga: la de los Carrillo, cuyo segundo eslabón será su hijo Vicente Carrillo López, mi abuelo y después mi padre. A su muerte, es mi madre Gabriela Casas Fornier quien toma las riendas del negocio y ahora estoy yo aquí. Siete generaciones, más de doscientos años de historia y siempre un lugar común la casa de la calle Concepción de Casasimarro, donde siempre se han hecho guitarras, hasta hace cuatro años que nos desplazamos a nuestras nuevas instalaciones en el polígono.

Por la prematura muerte de su padre, su madre tiene que hacerse con el negocio ¿entienden las guitarras de manos de mujer o manos de hombre?
Mi madre creo que es la primera mujer en España y prácticamente en el mundo que llevó un negocio de guitarras y también llegó a hacerlas. La guitarra no entiende de sexos lo que si entiende es de detalles, delicadeza y manos expertas.

Hablamos de un sector, la artesanía, al que tradicionalmente se le ha colgado el sambenito de “sector en crisis” ¿Cuál es la producción de la empresa Vicente Carrillo en la actualidad?
A todos nos ha tocado un poco esto de la crisis, nuestra producción que fundamentalmente va a Estados Unidos y Japón países donde han notado mucho el cambio euro-dólar. Pero lo que pasa con la artesanía es que no se paga el precio de lo que realmente vale, si eso es crisis, estamos en crisis desde hace años, vamos toda la vida. Si que es verdad que aquellas acciones que vayan en fomento de la imagen de excelencia y calidad que pueda tener un producto artesano bienvenidas sean. Es importante concienciar al consumidor que lo que está comprando es único, está hecho en España, en Castilla-La Mancha y por eso es único y excepcional. Hay que defender nuestra artesanía, lo nuestro, hacer una etiqueta de autenticidad para que el consumidor elija entre un producto nacional y otro de importación. Al mes podemos hacer una docena de guitarras, prácticamente toda la producción es por encargo y toda la nuestra se dedica a la exportación. Ahora hemos incluido la fabricación de bandurrias de alta calidad, que es un mercado que estaba totalmente abandonado en España, y hemos conseguido hacer una bandurria de concierto de alta calidad, recomendada por los profesores de conservatorios o por la Cátedra de Pulso y Púa de Pedro Chamorro. Es algo innovador, con una calidad excelente y según dice el propio Pedro Chamorro el mejor instrumento que ha salido en la historia de la bandurria.

¿Y cómo se le queda a uno el cuerpo cuando oye estos halagos de gente tan reconocida como el propio Pedro Chamorro, Paco de Lucía, Alejandro Sanz, Keith Richards o Mike Olfield?.
Hombre la verdad es que cuando encima los conoces y tienes oportunidad de ver un ensayo como nos pasó con los Rolling Stones en su última gira por España en el que apenas éramos seis o siete personas pues la verdad es que impresiona y se te ponen los pelos como escarpias. Todo se resume en el trabajo bien hecho, ha servido para algo y ahí están los frutos y el reconocimiento.
 

El salto para ser conocido

Pero¿ como se pega el salto para conocer y que te conozcan estos astros de la música?
El primer paso lo da mi amigo y productor musical Javier Limón, en su estudio de grabación tiene varias guitarras mías y todo el que ha pasado por ese estudio las ha tocado, conocido y sentido. En el verano del 2007 me dice que Keith Richards me quiere conocer, que había oido hablar de mis guitarras y quería conocerme. Yo la verdad es que no sabía si era Cliff Richards o Keith Richards, lo primero que le dije es que si era una broma, después reposé lo que me estaba diciendo y a los cinco minutos le llamé para preguntarle donde teníamos que ir. Vimos incluso la posibilidad de que ellos podrían venir a Casasimarro si yo no me podía acercar a Madrid pero al final no pudo ser y acudimos al ensayo, aunque sé que se quedaron con las ganas de conocer un taller de guitarras. Hablamos de la guitarra que quería, con unas necesidades especiales, muy específicas y seguimos en conversaciones a través del luthier personal de los Rolling, esto es como parir un crío: tiempo y delicadeza.
Paco de Lucía, Alejandro Sanz, los Carmona, Mike Olfield… ¿quién ha sacado más de las guitarras de Vicente Carrillo?
Nuestras guitarras están por todo el mundo, han salido a multitud de escenarios, están en discos importantísimos, por ejemplo, el disco “Cositas buenas” de Paco de Lucía está grabado con una guitarra nuestra que también fue utilizada en muchas colaboraciones con otros artistas, Niño Josele lleva ya casi siete años tocando y grabando con guitarras mías, Josemi Carmona también pero no sólo flamenco, dentro del mundo clásico hay varios concertistas que salen a escena con guitarras de Vicente Carrillo, aunque quizás no son tan conocidos para el gran público.

El sentimiento por encima de todo

¿Cómo es esa relación a tres bandas entre la guitarra, su creador y aquel que consigue sacar los mejores acordes?
Es un instrumento que tú has parido, siempre le digo a la gente cuando viene a por una guitarra “cuídamela como si fuera tuya”. En algunas ocasiones vuelven para hacer algún tipo de reparación y siempre, al verla, recuerdas algún momento de cuando la estábamos haciendo, siempre hay algún detalle particular que la diferencia del resto y que hace que sea única y que recordemos como se alumbró, se gestó y se creó aquí en el taller.

 


Natural de Casasimarro(Cuenca), Carrillo ha obtenido el Premio Nacional de Artesanía. En la fotografía observa alguna de las guitarras que este artesano presentó en una muestra realizada en la Mezquita de las Tornerías de la capital regional.

Foto: JCCM

 

¿Y dónde está el alma de la guitarra?
El alma de la guitarra es el sentimiento que uno le ponga, tanto el que las construye como el que las toca. Muchos hablan “del secreto de la guitarra” no vamos a decir que no tiene ningún secreto pero tampoco tantos como se pudiera imaginar.
Se le presenta como luthier
Es una pregunta que últimamente me hace mucho, pues no sé, hay que poner un nombre más comercial si quieres, más especializado, pero yo creo que la palabra guitarrero, que es como se dice en español, es la que debería de ser.

¿Sabe tocar la guitarra?
No. Hay muy pocos guitarreros que no saben tocarla, pero si tener nociones de cuando saber que un instrumento es de calidad o no.

¿Y a cual quiere más?
A todas, todas las haces con el mismo cariño, unas suenan de una manera y otras de otra, es como cuando me preguntan si es por ser un encargo para un artista determinado nos esmeramos más, pues no, sería del género tonto por que sea quien es cambiar nuestro modo de trabajar.

Ana Isabel Jiménez