Más que un gran helicóptero

Rumbo al futuro

Un objetivo, una visión.

Lee

Este verano disfruta

Amistades peligrosas

Print E-mail
[ Así lo indica el informe presentado por el Consejo Económico y Social de Castilla-La Mancha ]


El trasvase Tajo-Segura condiciona el desarrollo de Castilla-La Mancha

 

El agua es un factor de bienestar para los ciudadanos y de desarrollo para la economía, es, además, un recurso imprescindible para la realización de cualquier actividad económica y, un factor vital para el establecimiento de la población en un territorio. En Castilla-La Mancha se es consciente de esta realidad y por ello, muchas de las políticas puestas en marcha desde el Ejecutivo autónomo giran sobre este recurso básico y escaso.
Foto

El Consejo Económico y Social ha presentado un estudio sobre “La gestión del Agua en Castilla-La Mancha”, con informes recogidos por expertos en la materia, en el que se comprueba cómo el trasvase ha tenido una influencia muy negativa en el desarrollo de nuestra región.
 

Foto: Carlos Moreno

“El trasvase Tajo-Segura condiciona el desarrollo de Castilla-La Mancha”, esta es la principal conclusión extraída del informe elaborado por el Consejo Económico y Social de Castilla-La Mancha, presentado recientemente al Gobierno regional. El estudio que lleva por título “La gestión del Agua en Castilla-La Mancha” constituye un documento de trabajo muy importante para el Gobierno regional, pues coincide en el planteamiento del Ejecutivo autónomo de que el agua es un asunto de “máxima importancia” para Castilla-La Mancha que debe garantizarse, en primer lugar, para beber, y también para la conservación del medio ambiente y el fomento del desarrollo económico y social de la Comunidad Autónoma.
 

Algunas de las recomendaciones del informe ya han sido tenidas en cuenta por el Gobierno regional, como la creación de la Comisión Delegada para Asuntos del Agua o el recientemente constituido Consejo Regional del Agua.
 

 

Foto Muchos municipios de Castilla-La Mancha necesitan el agua para beber, y ven pasar el agua a través del canal del trasvase sin poder hacer uso de ella.

Foto: Carlos Moreno

 

 

Fin del trasvase Tajo-Segura


Página a página el informe hace un detallado estudio de la situación del agua en nuestra Comunidad Autónoma partiendo de los condicionantes climatológicos, geográficos e hidrográficos, pasando por todos los sectores implicados en el ciclo vital del agua, sus usos, sus abusos, para terminar con un detallado análisis jurídico de lo que dice la ley en torno a este recurso vital y escaso haciendo especial hincapié en el trasvase Tajo-Segura.

El informe elaborado por el CES establece una relación directa entre escasez de agua y falta de población. Según el texto es indudable que el trasvase Tajo-Segura ha condicionado en el pasado y en la actualidad las posibilidades de desarrollo económico y social de grandes zonas de nuestra región que han visto disminuir notablemente su población al no poder acceder al agua suficiente para la realización de actividades productivas. En este asunto, el Consejo Económico y Social constata una falta de transparencia por parte de la cuenca receptora del trasvase que hace difícil conocer cuál es el uso concreto que se da al agua trasvasada. De esta forma se crea un sistema en el que las regiones receptoras desarrollan, en muchos casos desordenadamente, actuaciones urbanísticas, turísticas y de ocio que generan una demanda añadida de recursos hídricos que pretende justificar una mayor petición de agua. El CES entiende que ha llegado el momento de que con claridad y firmeza se continúe un proceso que debe culminar, en el menor plazo de tiempo posible, con el fin de que este trasvase injusto e injustificado, aporte los recursos hídricos necesarios para el desarrollo económico de Castilla-La Mancha “a la que ésta tiene tanto derecho como otras” y se busquen soluciones para las cuencas receptoras puestas en marcha por el Ministerio de Medio Ambiente a través del Plan de Desaladoras para el Levante español.
 

El agua es, para Castilla-La Mancha, un asunto prioritario que está presente en el día a día de todos los castellano-manchegos.
 

 

Foto El presidente Barreda junto a la ministra de Medio Ambiente y el alcalde de Hellín, durante la visita que giró a la región para valorar el cumplimiento de los compromisos del Gobierno central en materia de agua con nuestra región.

Foto: Pino Fontelos

 

 

Más implicación en los órganos reguladores


El informe elaborado por el CES, órgano consultivo y asesor del Ejecutivo autónomo en el que están integrados los agentes económicos y sociales de la región, plantea una necesaria modificación de la Ley de Aguas que posibilite una más adecuada participación de Castilla-La Mancha en los órganos de gestión del agua. Este asunto es una de las prioridades marcadas por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, a la hora de plantear la reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha. Al respecto, el Consejo Económico y Social es partidario de que la representación autonómica en las Confederaciones Hidrográficas sea proporcional a la extensión del territorio de la Comunidad Autónoma en el seno de la cuenca hidrográfica correspondiente.

En materia de abastecimiento urbano, el informe del CES resalta el acuerdo alcanzado por el presidente Barreda y el Ministerio de Medio Ambiente el pasado año, que contempla el desarrollo de un total de 56 actuaciones, de las que, a finales de marzo de 2006, ya estaban en marcha 47, lo que indica el alto grado de ejecución. Con las actuaciones previstas en estos acuerdos el 95% de la población regional se podrá abastecer con aguas superficiales, procedentes en un porcentaje importante del Tajo.

De otro lado, el CES se muestra partidario del mantenimiento adecuado de los caudales ecológicos de los ríos, y defiende la elaboración de un Plan Especial del Alto Guadiana que compatibilice la sostenibilidad medioambiental con el desarrollo social y económico de la zona, y que cuente con la participación de todos los agentes implicados.

Foto El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, llegó a un acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente, en el que se contempla por primera vez que nuestra Comunidad puede utilizar agua del trasvase con la puesta en marcha de las infraestructuras necesarias.

Foto: Carlos Moreno

 

 

Regadíos y sistemas de riego


En Castilla-la Mancha el sector agrario es el que consume un mayor volumen de recursos hídricos, llegando a representar el 91% del total del agua consumida en la región, diez puntos por encima a la media española. En el estudio se destaca que en Castilla-La Mancha no se ha llegado todavía a los porcentajes de regadío de otras regiones vecinas que en gran parte son receptoras de unos recursos generados y regulados en nuestra región. Así, mientras que Castilla-La Mancha cuenta con un 12% de su superficie agraria útil regada, Murcia tiene un porcentaje en torno al 38% habiendo experimentado un espectacular crecimiento del regadío desde la puesta en marcha del trasvase Tajo-Segura. Como bien se sabe el regadío ofrece una productividad muy superior al secano, y frente a otras teorías, en Castilla-La Mancha el regadío es tanto o más productivo que en otras regiones. El regadío es además un aliciente para el desarrollo de otros sectores como la ganadería o las industrias agroalimentarias. Hechas estas apreciaciones el Consejo Económico y Social entiende que es necesario abrir un debate en la región sobre si se deben recibir más asignaciones, y, dado que el regadío está condicionado por la Política Agraria Común, se deben potenciar los cultivos con mayor valor añadido por cada metro cúbico de agua utilizado, siempre con el objetivo de conseguir la creación de empleos directos o indirectos y productos de calidad que sean competitivos en el mercado mundial.

El texto elaborado por el CES hace una recomendación en este punto referida a los sistemas de riego: “Se debe ir avanzando en la reconversión de sistemas de riego a aquellos más eficientes así como centrarse en los cultivos que supongan un menor consumo de agua y una mayor rentabilidad social y en las prácticas agrícolas menos agresivas con el medio ambiente”.
 

Se debe ir avanzando en la reconversión de sistemas de riego a aquellos más eficientes, así como centrarse en los cultivos que supongan un menor consumo de agua y una mayor rentabilidad social.
 

 

Foto El cultivo de regadío ofrece una productividad muy superior al de secano. El regadío es, además, un aliciente para el desarrollo de otros sectores como la ganadería o las industrias agroalimentarias.

Foto: Pepe J. Galanes

 

 

Comunión de intereses


El presidente del Consejo Económico y Social, Juan Antonio Mata, ha sido el encargado de presentar ante el Gobierno regional el informe: “La gestión del Agua en Castilla-La Mancha” elaborado por esta institución que representa a los agentes sociales de la región. En la presentación del texto, Fernando Lamata, vicepresidente primero del Ejecutivo autónomo, valoró el trabajo y esfuerzo realizado por este órgano asesor y consultivo y resaltó que este informe constata la importancia que todo el tejido económico y social de la región concede a la gestión del agua, e indicó que, una vez más, el Gobierno del presidente José María Barreda y la sociedad regional comparten el mismo interés de garantizar este recurso para mejorar la calidad de vida de los castellano-manchegos.

Foto Foto: Carlos Moreno

El vicepresidente primero aseveró que este documento marca un “hito” en el debate social de la Comunidad Autónoma, ya que constata que la gestión del agua “no es sólo una cosa de políticos, sino de toda la sociedad”, y apuntó que marca el inicio de una “nueva cultura del agua” en Castilla-La Mancha, que contempla el agua como un recurso estratégico fundamental para el desarrollo presente y futuro de la Comunidad Autónoma. Asimismo, el vicepresidente primero indicó que algunas de las recomendaciones del informe ya han sido tenidas en cuenta por el Gobierno que preside José María Barreda, como la creación de la Comisión Delegada para Asuntos del Agua o el recientemente constituido Consejo Regional del Agua, que demuestra que desde la Administración regional se busca la complicidad y participación de toda la sociedad castellano-manchega. Añadió que la suma de esfuerzos hace que la región tenga una voz única y más fuerte.

De otro lado, Lamata resaltó la sintonía existente entre el CES y el Gobierno regional al concebir el agua como un recurso sobre el que Castilla-La Mancha ha dado sobradas muestras de solidaridad interterritorial. Al respecto, el informe constata que Castilla-La Mancha cede a otras regiones un 57 por ciento del volumen total de agua disponible. También compartió con el informe del CES, del que dijo que será un documento de trabajo “muy importante” para el Gobierno regional, su planteamiento de que el agua es un asunto de “máxima importancia” para Castilla-La Mancha que debe garantizarse, en primer lugar, para beber, y también para la conservación del medio ambiente y el fomento del desarrollo económico y social de la Comunidad Autónoma.

 

Ana I. Jiménez