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[ Emisión de la deuda pública ]


Los inversores confían en Castilla-La Mancha

 

El ritmo de crecimiento y la estabilidad económica, política y social que caracterizan a Castilla-La Mancha son los mejores avales para que los inversores europeos confíen una vez más en el futuro de la región. Esta confianza se traduce en una demanda del mercado que triplica la última deuda pública emitida: 200 millones de euros.

 

“Ser referente en el mercado, ser un emisor recurrente y que se acuerden de ti en los mercados” son para el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, los propósitos de la última emisión de deuda pública de la región hecha en Londres y dirigida a los inversores europeos, quienes han mostrado su confianza en la proyección económica de nuestra Comunidad.
 

 ¿Qué es una emisión de deuda pública?
Las administraciones públicas pueden utilizar dos métodos para financiar los servicios que prestan y las inversiones que deben acometer: realizar operaciones de préstamo, similares a las que puede formalizar cualquier particular, o emitir obligaciones que adquiere el mercado financiero. Esta última modalidad es lo que se conoce como emisión de deuda pública, a través de una serie de bonos que el gobierno emisor devuelve al cabo de unos años y por los que anual o semestralmente se pagan unos intereses.

La Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA), es la norma que autoriza a las regiones a emitir deuda, un sistema de financiación por el que Castilla-La Mancha ha optado desde 1998, y que compatibiliza con operaciones de préstamo. De esta forma, se obtiene una base de inversores “diferente y diversificada”, según la consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo.

 


El dato
 

En Castilla-La Mancha, de cada 100 euros que gastemos en 2006, sólo tendremos que destinar a gastos financieros
1 euro y 30 céntimos.


Las emisiones de deuda, que también sirven para conocer la valoración que otorga el mercado financiero a la gestión económica de una Comunidad, pueden colocarse en los mercados nacional e internacional.
 

Castilla-La Mancha compatibiliza desde 1998 las operaciones de préstamo con la emisión de deuda pública.


Cuando la región emitió por primera vez su deuda pública, en 1998, acudió al mercado nacional, pero desde 2002, la Administración autonómica ha considerado que es muy positivo salir al mercado internacional, para que el nombre de Castilla-La Mancha también sea conocido en las principales plazas financieras, algo que genera un gran valor añadido. Con esta creencia, en 2002 y 2003 la región acudió al mercado europeo y en 2004 dio un salto hasta el norteamericano, una gran prueba por ser un escenario muy exigente en el que no se conoce tanto la realidad de las Comunidades Autónomas españolas. La última vez que la región ha acudido a los mercados internacionales, en 2005, ha centrado de nuevo la atención de los inversores europeos.

Foto En la región existe una tendencia de crecimiento por encima del nivel medio español en sectores estratégicos como los servicios y la industria.

Foto: Carlos Moreno

Al salir al mercado financiero, es imprescindible ir avalado por alguna agencia de calificación de riesgo internacional. En 1999, Castilla-La Mancha obtuvo de la Agencia Moodys la mejor valoración (rating) de entre todas las Comunidades Autónomas. Acudir a los mercados con una buena evaluación de estas entidades financieras es casi una garantía de éxito, puesto que a los inversores les resulta muy sencillo juzgar los resultados de una gestión si ese territorio, como sucede en el caso de Castilla-La Mancha, está avalado por dos de las tres agencias internacionales que existen.

 


Un estudiado y riguroso proceso


Para emitir su deuda pública, Castilla-La Mancha debe solicitar al Gobierno central la autorización de su programa de deuda, para que compruebe que está dentro del marco de estabilidad general. Una vez superado este trámite, es necesario pedir al Consejo de Ministros que autorice a la Comunidad para emitir deuda y posteriormente, el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha de aprobar un decreto que desarrolle ese acuerdo y faculte a la Consejería de Economía y Hacienda a convocar un proceso público de emisión de deuda.

La cantidad a emitir debe estar fijada de manera obligatoria en el importe que autoriza el Consejo de Ministros, que es quien debe comprobar que la cuantía con la que una región acude al mercado se corresponde con la parte que le pertenece dentro del déficit general de las Comunidades y de la Administración de Estado.

Desde que entró en vigor la Ley de Estabilidad Presupuestaria, las Comunidades Autónomas no pueden incrementar su volumen de endeudamiento, lo que significa que cada vez que salen al mercado financiero, deben tener una cantidad exactamente igual que la amortizada en ejercicios anteriores, para que el saldo final sea cero.

 


La última emisión de deuda
 

Foto La economía regional se caracteriza por su dinamismo y por ser capaz de generar empleo.

Foto: Carlos Moreno

Los inversores interesados en la emisión de deuda pública de Castilla-La Mancha de 2005, que se ha cerrado en este 2006, han sido fundamentalmente alemanes (en un 60 por ciento), de Irlanda en un 30 por ciento, mientras que el 10 por ciento restante de la demanda procedía, por primera vez, de inversores franceses.

El volumen económico demandado por los inversores ha ascendido a 645 millones de euros, una cifra muy superior a los 200 millones emitidos por Castilla-La Mancha. Este “éxito”, como ha calificado el presidente Barreda la operación, se comenzó a fraguar cuando varios representantes de la Administración regional mantuvieron las primeras entrevistas con los posibles compradores.

Una vez que han conocido la proyección económica de la región, los inversores han girado órdenes de compra, cuya suma asciende a esos 645 millones de euros que estarían interesados en adquirir. Este hecho significa que Castilla-La Mancha genera confianza en el mercado financiero.
La rigurosa gestión de las finanzas públicas de la Comunidad, la situación dinámica de nuestra economía, que es capaz de crear empleo, que está creciendo y avanzando en convergencia, y la estabilidad, tanto política como social, que caracteriza a la región son razones más que suficientes para que los inversores crean en el futuro de Castilla-La Mancha.

Foto El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda (c), la consejera de Economía y Hacienda, María Luisa Araújo (i), y el vicepresidente segundo, Emiliano García-Page (d), se dan la mano con representantes del Depfa Bank y el Grupo Santander, tras el acto de presentación de la emisión de deuda en Londres.

Foto: Yolanda Soria

A juicio de María Luisa Araújo, los inversores valoran ante todo el clima de estabilidad, porque van a prestar dinero que no recuperarán hasta dentro de unos años y por ese motivo, “garantizar que las cosas van a funcionar relativamente bien en un clima de diálogo y entendimiento es fundamental”.
Pero también son importantes las perspectivas económicas que tenga el territorio en el que los inversores depositan su confianza y en eso Castilla-La Mancha demuestra ser un valor seguro. En la región hemos protagonizado un gran avance en materia de convergencia y nuestra renta per cápita se ha acercado significativamente a la media española y a la europea, lo que es sin duda un buen indicador.
 

Las infraestructuras sanitarias, educativas, sociales y de comunicación son las destinatarias del dinero obtenido con la última emisión de deuda.


La Hacienda saneada con la que cuenta la Comunidad y los bajos niveles de endeudamiento en relación a la renta y a los habitantes hacen que los inversores piensen que en Castilla-La Mancha hay unos administradores prudentes y que merece la pena confiar en esta tierra. Y es que desde el año 2000 se está consolidando en la región una tendencia de crecimiento que se posiciona por encima del nivel medio español y europeo en sectores estratégicos como los servicios y la industria.

 


Un gran éxito
 

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Nuestro bajo nivel de endeudamiento permite dedicar más recursos a la prestación de servicios públicos.

Foto: SESCAM

La principal novedad de la última emisión de deuda pública es que se han colocado en el mercado obligaciones a 30 años por un importe de 1.000 euros. El Gobierno regional ha elegido esta opción porque apenas existe diferencia de precio entre obligaciones a 30 o a 10 años y, si cuesta lo mismo, “resulta evidente que es mejor ir a un plazo más largo de amortización”, a juicio de la consejera de Economía y Hacienda. Además, se da el caso de que casi ninguna comunidad autónoma había emitido obligaciones a 30 años, una elección que permite alargar la vida media de la cartera de endeudamiento y por tanto “gozar de una mayor comodidad a la hora de hacer frente a las amortizaciones”.

La última emisión de deuda pública ha supuesto, en palabras de María Luisa Araújo, “un éxito, porque era una emisión a un plazo arriesgado y hay que tener en cuenta que Castilla-La Mancha no tiene aún 30 años como realidad política”. En esta misma línea el presidente Barreda comentó, durante la presentación a los inversores, que “tenemos más futuro que pasado”.
En definitiva, la emisión ha resultado exitosa porque “hubiéramos podido vender tres veces más de la cantidad que emitíamos, porque hemos conseguido distribuirla de manera adecuada por los países que eran nuestro objetivo y porque el precio se ha cerrado en unas condiciones interesantes y mejores de las de otras comunidades autónomas”, según la consejera.

Foto

La renta per cápita de los castellano-manchegos se ha acercado significativamente a la media española y a la europea.

Foto: Juan Carlos González

¿A qué se va a destinar el dinero obtenido con la emisión?
De acuerdo con la LOFCA, el dinero obtenido en las operaciones de préstamo y emisiones de deuda se debe destinar a la financiación de inversiones. En Castilla-La Mancha las prioridades en esta materia están muy claras. Serán las infraestructuras sanitarias, educativas, sociales y de comunicación las destinatarias del dinero obtenido con la última emisión de deuda. En este sentido, el plan de autovías será objetivo preferente.
El endeudamiento de la región asciende a 1.350 millones de euros, una cifra que esconde una realidad: Castilla-La Mancha es la Comunidad Autónoma que tiene un menor endeudamiento por habitante, con menos de la mitad de la media. Mientras en nuestra región el endeudamiento por habitante no llega a los 600 euros, la media nacional supera los 1.200.

En relación a nuestro Producto Interior Bruto (PIB), también Castilla-La Mancha se aleja de la media con un 3,8 por ciento de endeudamiento, frente al 6,1 por ciento que se registra a nivel nacional. Estos indicadores nos hablan de una economía saneada, que sirve para que las arcas públicas puedan destinar muy pocos recursos a pagar intereses y a amortizar operaciones que lleguen a su plazo de vencimiento.
 

La deuda pública regional de 2005 se ha colocado entre inversores alemanes en un 60 por ciento, irlandeses, en un 30 por ciento y franceses, en un 10 por ciento.


Así, en Castilla-La Mancha de cada 100 euros que gastemos en 2006, sólo tendremos que destinar a gastos financieros 1 euro y 30 céntimos, una cantidad muy inferior a la que deben dedicar otras comunidades autónomas, que han de emplear 4 euros de cada 100 a estos fines. Por lo tanto, nuestra región tiene más recursos para dedicar a lo que realmente importa: a los ciudadanos, a través de la prestación de servicios públicos y la financiación de inversiones.

 

 

Elena Díaz