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Se reconocen nuestros derechos

 

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El acuerdo alcanzado entre el Gobierno regional y el Ministerio de Medio Ambiente pone término a una antigua reivindicación de nuestra Comunidad Autónoma sobre el derecho de Castilla-La Mancha a utilizar el agua del trasvase Tajo-Segura.

Después de meses de ardua negociación entre el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, y la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, se cerró un acuerdo histórico que contempla un ambicioso plan de inversiones y las enmiendas introducidas por Castilla-La Mancha al texto del Plan Hidrológico Nacional. Con la consecución de este acuerdo se satisfacen las necesidades hidrológicas de la región.

Según lo establecido en el mismo, el Ministerio de Medio Ambiente se compromete en el menor plazo de tiempo posible a satisfacer los planteamientos realizados por nuestra Comunidad Autónoma y a impulsar las obras hidráulicas de interés para la región, y de manera especial, aquellas que el Gobierno castellano-manchego ha estimado prioritarias. El acuerdo incluye también inversiones de 2.000 millones de euros para acometer 55 actuaciones hidrográficas en las cuencas que afectan a la región.

El acuerdo supone sobre todo un reconocimiento de los derechos de Castilla-La Mancha a utilizar el agua del trasvase, viene a aplicar la legislación vigente que considera prioritaria la cuenca cedente en caso de necesidad y para el abastecimiento humano.

La posición de Castilla-La Mancha ha sido siempre firme y solidaria. El acuerdo ha obtenido el respaldo de la sociedad de Castilla-La Mancha, a través de numerosas organizaciones. Este apoyo ha sido refrendado en el Manifiesto del agua, un documento suscrito por asociaciones y colectivos de muy diversa índole en el que se expresa la posición de los castellano-manchegos ante el uso de un bien tan importante como necesario como es el agua.

Con este acuerdo puede decirse que el trasvase tiene los años contados y que acabará una infraestructura que ha perjudicado gravemente los intereses y el progreso de Castilla-La Mancha.

Habrá un tiempo en el que las regiones beneficiarias del agua proveniente del Acueducto Tajo-Segura tendrán que buscar otras alternativas o planteamientos a su planes de desarrollo y abastecimiento. Después el agua quedará en esta región para atender las necesidades crecientes de consumo humano, desarrollo industrial y económico.